| BANDERAS Y LONAS |
El uso de banderas, banderines o lienzos de colores determinados ha sido, y probablemente sigue siendo, un medio de identificar un vehículo, especialmente desde el aire y evitar el curiosamente llamado fuego amigo. Además, los vehículos suelen portar entre su equipaje muchos elementos textiles y lonas que protegen todo o parte del vehículo del polvo y la suciedad. Finalmente, los camiones y otros vehículos de transporte utilizan lonas, normalmente sujetas sobre unos soportes, para ocultar y proteger la carga.
En el mundo del modelismo se han descrito varios métodos para replicar estos elementos. Quizá los más habituales sean el uso de papel absorbente impregnado en cola blanca para darle rigidez, las láminas metalícas finas de algún material moldeable y el uso de masillas. En el siguiente "paso a paso" se verá un ejemplo de esta última opción para realizar un elemento sencillo como es una bandera de reconocimiento aéreo.
En el mercado existen varias marcas de masillas bicomponentes que pueden ser utilizadas para llevar a cabo esta tarea. El principio de todas ellas es el mismo. Constan de dos componentes que por separado permanecen moldeables pero que cuando se mezclan sufren una reacción química que produce su endureciemiento en un periodo más o menos corto de tiempo. La que se muestra en este ejemplo es de origen americano y se llama A+B epoxy putty, pero como ya he dicho, existen otras cuyo funcionamiento es prácticamente idéntico. De cada uno de los componentes de esta masilla se toman dos pequeñas porciones iguales y se amasan durante un par de minutos.
Sobre una superficie plana, dura y no porosa (un carton satinado, un trozo de vidrio...) se aplana la mezcla. Para ello puede usarse un rodillo de amasar, una botella, un bote de aerosol... La masilla tiende a ser bastante pegajosa, así que para evitar que se adhiera a todas partes se usa una abundante cantidad de polvos de talco, procurando que se impregne bien el rodillo, la superficie, nuestras manos... Hay que procurar hacer una "torta" muy fina, cuanto más mejor, ya que se trata de replicar el grosor de una tela.
Una vez conseguida una lámina fina, se corta el fragmento deseado. Dada la fragilidad de la lámina es mejor dar un corte recto sin desplazar la cuchilla para no deformar la pieza. No hay que olvidar empolvar la cuchilla con talco.
La masilla permanece flexible durante bastante tiempo y hasta el día siguiente no se habrá endurecido completamente. En cualquier caso, el endurecimiento es progresivo y quizá sea conveniente esperar una media hora hantes de proseguir con la manipulación de la lámina, con el fin de que haya fraguado un poco y no sea tan deformable. Los tiempos son orientativos y pueden depender de la masilla concreta utilizada. Como siempre, solo la práctica, la paciencia y la experiencia permiten obtener buenos resultados. Cuando consideramos que ya se puede manipular, depositamos nuestra bandera sobre su ubicación definitiva para que adopte la forma correspondiente. Podemos ayudarnos para este cometido con algún instrumento de punta roma, como el mango de un pincel, presionando muy suavemente.
En este ejemplo concreto, mientras la masilla estaba todavía fresca se hicieron las marcas de la cuerda de sujeción.
Una vez seca, la masilla queda dura y puede ser lijada y pintada, aunque hay que tener cuidado en su manipulación ya que sigue siendo muy fina. En este caso concreto, no pude quitar la bandera una vez seca debido a que quedo perfectamente adaptada a la forma del depósito y tuve que pintarla "in situ".
Aspecto final una vez ensuciada.
El artículo completo sobre este carro puede leerse (en español) el número 34 de Xtreme Modelling.
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