| Base otoñal |
Un buen material para ser utilizado como base para nuestras maquetas es el polifoam, una especie que corcho sintético denso que se utiliza en construcción como aislante. Existe de diferentes grosores y densidades, es ligero y puede ser cortado fácilmente con una cuchilla, grabado con cualquier herramienta e incluso lijado suavemente con una lija de grano fino.
Yo suelo hacer la textura del suelo con una pasta confeccionada con aguaplast, arena fina, piedrecillas y tiza machacada, a la que añado cola blanca y un poco de agua. Si se le añaden pigmentos o pinturas acrílicas esta pasta puede ser teñida para facilitar su posterior pintura. La pasta puede añadirse con un pincel desechable, poniendo atención de que recubra bien la superficie y de que su textura sea creíble. Es conveniente dejar lisa la zona donde van a ir apoyadas las cadenas del vehículo para evitar un buen contacto que contribuya a dar credibilidad a la escena.
Los elementos “otoñales” se pueden recoger en cualquier parque: hojas secas, algún palito y trozos de corteza. Las hojas secas se hacen picadillo, en mi caso cortándolas reiteradamente con unas tijeras, y se pegan a la base con cola blanca. Lo mismo ocurre con los otros elementos, teniendo cuidado de acumular las hojas secas alrededor de los troncos caídos, junto a las cadenas... Como siempre, la observación de la realidad es la mejor maestra. Podemos cubrir toda la superficie del suelo, o dejar parte visible. Yo cubrí toda la superficie, con lo que el trabajo anterior fue bastante inútil.
Como puede apreciarse en la siguiente foto, el resultado es bastante aparente con una dificultad mínima. Esta es una manera de hacer un terreno “diferente” o de añadir algún toque otoñal a una parte de un diorama mayor
Volver a la sección Paso a paso
|
|