El número 65 de Steel Art es especial y bajo el título de Sherman Project está íntegramente dedicado al omnipresente carro medio norteamericano, el “carro que ganó la guerra” como se dice en el editorial. El carácter extraordinario del número se refleja, aparte de su contenido temático, en su encuadernación con lomo cuadrado y en una breve sinopsis en inglés de cada uno de los artículos presentados que se recoge al final de la revista. Además, y como “bonus”, se incluye un póster en el que por un lado aparece una foto de un Sherman británico, y por el otro una serie de dibujos y tablas con las diferentes variaciones de cascos, torres, cadenas, trenes de rodaje... Toda la “shermanología” de un vistazo.
Es conocida mi afición por este tanque en concreto, y por ello ya adelanto que este número me ha gustado mucho. Todas las maquetas han sido construídas por miembrs del “Alfa Club de modelismo” de Roma, uno de los más conocidos del país trasalpino.
Hasta hace no muchos años, el número de maquetas disponibles en el mercado del M4 y derivados era bastante limitado, de modo que la construcción de las incontables variantes del Sherman era todo un arte en sí mismo. Se trataba de combinar y modificar los kits disponibles para obtener otro diferente, y el término Frankersherman se acuñó para describir estos engendros construidos a partir de piezas de la procedencia más variada.
Afortunadamente, los Shermaniacos son una de las sub-tribus modelísticas que más se ha beneficiado de la edad de oro del modelismo y hoy en día disponemos, sobre todo gracias a Tasca y Dragon, de un gran número de versiones de Sherman, algunas de ellas de gran calidad. Probablemente debido a ello, el propio Sherman se ha popularizado como sujeto modelístico dado que ya no es necesario poseer esotéricos conocimientos sobre carretones, transmisiones, escapes, escotillas o nucas de las torres para hacer una buena maqueta del carro americano. Basta con coger una de las últimas maquetas disponibles y montarla de caja, con lo que acabaremos con una reproducción bastante buena... aunque claro, los Shermaniacos, uno de los grupos humanos que sabemos más cosas inútiles, siempre le encontraremos alguna pega.
En cuanto a la revista, el núemro se abre con todo un clásico. Un M4 inspirado en una conocida foto de un Sherman empantanado en una cuneta en el área de Casino. El autor es Fabio Mosca, que usa la maqueta de Tamiya como base, para superdetallarla con un interior de CMK, cadenas Modelkasten y diversas piezas aftermarket. Un exhaustivo trabajo de mejora para la vetusta maqueta de Tamiya rematado por una pintura más que buena. Seis páginas
Sigue uno de esos Frankersherman de los que hablaba antes. Aunque hoy existe ya un excelente kit del M4A3E8 por Dragon, Fabio Sacchi monta su Sherman a la antigua usanza con piezas de Tamiya, Dragon, Italeri, AFV Club... Sobresaliente montaje que es rematado con acierto por la pintura de Alessandro Bruschi. Seis páginas.
El M32 es el carro de recuperación sobre base Sherman. Emilio Terlizi se hace uno mezclando el M4A1 de Dragon con el M32 de Italeri (como yo hice), pero de paso superdetalla todo el interior a scratch o con la ayuda de CMK y el torno del Dragon Wagon. Soberbio trabajo de montaje una vez más rematado con una pintura muy buena. Ocho páginas.
Fabio Sacchi repite con otro montaje de quitarse la boina, Tal es así que usa una conversión de Formations para hacer el M4(105) de cuyo master él es el autor. El M4(105) fue la versión dotada de un cañón de este calibre usada como apoyo a los otros Shermans. La barcaza usada es la del M4A1(76) de Dragon, amen de cadenas Modelkasten y alguna otra pieza de Formations. El carro avanza por una grieta en un muro anticarro en Alemania y la pintura, excelente, representa un vehículo “camuflado” con barro (ver portada). Magníficas ocho páginas.
Roberto Rusconi sigue con una maqueta más “modesta”. Se trata del M4A1(76) “Operación Cobra” de Dragon hecho prácticamente de caja, excepto algunas piezas pequeñas de Formations y unas cadenas de Friulmodel. Pintura correcta sin grandes alardes y cuatro páginas.
Stefano di Paolis, es un amante de los Shermans, y como muestra el que tiene en el Planetarium de AFV Planet. En las siguientes cinco páginas muestra un M4A2 bicolor de los marines (Academy 1/35) con la parafernalia de tablones y pinchos vista en Iwo Jima. La pintura es muy buena y el artículo contiene fotos de los procesos intermedios de pintura.
Las siguientes seis páginas son también para Stefano, en este caso para su M36B1. Éste era un Tank destroyer creado a partir de la torre descubierta de un M36 con su cañon de 90 mm y un chasis de M4A3. La maqueta es otro Frankersherman construido a partir de una torre de Academy, casco de Tamiya, tren de rodaje de Tasca y piezas menores de procedencias varias. Como siempre, la pintura soberbiamente ejecutada.
La última maqueta reproduce el canto del cisne del venerable Sherman, el M51 israelí, básicamente un M4A1 con suspensión HVSS, torre agrandada, nuevo motor y nuevo cañón usado por la IDF hasta los años 60. La maqueta es la de Dragon, que ya tiene sus añitos, y el autor Pino Ortolani que dedica cuatro páginas a este Sherman “diferente”.
El número se cierra con un artículo histórico acerca del Sherman por Daniele Guglielmi, con fotos de época y seis páginas.
A mi juicio este número especial es muy recomendable, muchas y excelentes maquetas muy bien presentadas. Es de esperar que Auriga nos obsequie de vez en cuando con más especiales de este tipo. ¿Quizá uno sobre Shermans británicos?.
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